Entrevista a Robert W. Wilson
El descubridor del Fondo Cósmico de Microondas es uno de los invitados estelares del acto de despedida del Año Internacional de la Astronomía
A punto de cumplir 74 años, el físico estadounidense Robert W. Wilson, Premio Nobel de Física en 1978, hace alarde de un envidiable sentido del humor y de una extremada sencillez, pese a ser uno de los dos descubridores de uno de los hallazgos clave del siglo XX en Cosmología: el Fondo Cósmico de Microondas. Wilson se encuentra estos días en Granada para asistir al acto de despedida del Año Internacional de la Astronomía en España, que se clausura con un balance de más 3.000 actividades celebradas en nuestro país. Pese a no ser la primera vez que visita la ciudad, el científico se mostró entusiasmado con la posibilidad de volver de nuevo La Alhambra y de participar en la ceremonia de despedida de hoy.
* Usted y su colega Arno Penzias fueron galardonados con el Nobel de Física en 1978 por un descubrimiento fortuito: la radiación cósmica de fondo, ¿hasta qué punto se trató de un hallazgo accidental?
En realidad empezamos realizando mediciones de control. Lo que intentábamos era probar nuestros aparatos y calibrarlos. En una frecuencia donde no esperábamos encontrar señal alguna de repente la encontramos, pero lo cierto es que el descubrimiento no fue puramente accidental porque buscábamos algo parecido de una forma en la que no se había hecho antes y en esa frecuencia en concreto. Nos dimos cuenta de que ese 'ruido' era un tipo de radiación de la que no se tenía constancia. En realidad, cuando uno mira al cielo de forma diferente siempre acaba descubriendo algo nuevo y de no haberlo descubierto nosotros no hubiera pasado mucho tiempo hasta que alguien lo hubiera hecho porque la tecnología ya existía y había otros grupos sobre la pista.
* ¿Qué significó la concesión del Nobel, personal y profesionalmente?
Personalmente es algo estupendo: te tratan como si fueras un rey durante una semana. Además,fui muy afortunado de ganarlo joven, la gente comenzó a prestarme mucha más atención. Mi carrera profesional no cambió significativamente, pero sí es cierto que los Laboratorios Bell, la empresa en la que trabajaba, se decidieron a financiar más proyectos sobre astronomía desde que dos de sus empleados, Penzias y yo, ganamos este premio. Tengo que decir en mi defensa, que me hubiera dedicado a esto de no haber conseguido el Nobel.
* ¿Cuál cree que es el nivel de conocimiento que tiene el público en materia de astronomía?
Yo creo que la gente conoce suficientes cosas acerca del Big Bang y del universo: saben que se expande, etc. Creo que la Cosmología es un área que capta mucha atención. Quizá el nivel de conocimiento científico por parte de la sociedad no sea extremadamente alto, pero creo que es fácil tener conocimientos sobre astronomía sin entender mucha física o matemáticas.
* ¿En qué está trabajando actualmente?
Podría decirse que ahora me dedico más a aspectos técnicos que científicos. He estado trabajando en el Interferómetro Submilimétrico de Manua Kea, en Hawaii, un conjunto de ocho antenas de seis metros que se usan para estudiar regiones de formación estelar.
* ¿Cree que los nuevos aceleradores de partículas, en concreto el LHC, conseguirán desvelarnos algunos aspectos nuevos acerca de la formación del universo?
En principio podríamos pensar que los nuevos aceleradores de partículas como el LHC de Ginebra nos permitirán explorar nuevos campos y saber aún más de los primeros momentos de formación del universo, pero incluso éstos son bastantes limitados. Ni siquiera con los aceleradores más potentes en las próximas décadas podremos acercarnos a los primeros instantes del Big Bang. Es curioso porque he observado que se está produciendo un fenómeno inverso: hasta ahora los cosmólogos eran los que acudían a los físicos de partículas para validar sus teorías, pero ahora son éstos últimos los que acuden a la cosmología para explorar el universo primigenio y corroborar sus investigaciones.
* Si bien es cierto que las esperanzas de encontrar el Bosson de Higgs están puestas en este nuevo acelerador... Sería muy interesante si finalmente no se demuestra la existencia del Bosson de Higgs, sería realmente sorprendente. Pero en astronomía siempre hay sorpresas: hace 10 años no esperábamos descubrir la aceleración del universo y lo cierto es que aquí estamos, expandiéndonos...
* En este Año Internacional de la Astronomía celebramos el 400 aniversario desde que Galileo Galilei miró por primera vez al cielo por un telescopio. ¿Qué opina de que la Iglesia haya entonado el mea culpa y reconocido la contribución y la figura del astrónomo italiano?
Rectificar siempre es de sabios. Cometer un error y admitirlo es loable. La religión surgió como un mecanismo social desde el punto de vista evolutivo. Creo que las explicaciones religiosas y sobrenaturales ayudaban a para mantener la cohesión de estos grupos. Sin embargo, nunca he considerado que fuese buena idea mezclar ciencia y religión. Lo que ocurre con la cosmología es que es compatible con decir “Dios lo hizo” y también es compatible con cualquier explicación cuántica. Pero yo no creo en Dios.
AUTOR >> Mª Teresa Bermúdez
Créditos
Mª Teresa Bermúdez Villaescusa